Presentación
Fira de Barcelona
La tradición ferial de Barcelona se remonta a la Exposición Universal de 1888. En 1920 se celebró la primera feria de muestras y en 1929 la Exposición Internacional que dio origen al recinto de Montjuïc.
Fira de Barcelona, constituida oficialmente en 1932, es de gran importancia estratégica para la economía catalana y española como plataforma de promoción comercial y de proyección internacional de las empresas. Es marco excepcional para el encuentro e intercambio de conocimiento de los diferentes sectores económicos y sociales.
Una de las principales señas de identidad de Fira es su apoyo a los expositores y visitantes y al tejido productivo. La institución ferial suscita pleno consenso en la sociedad catalana, que valora la importancia de disponer de una feria moderna, innovadora y competitiva, adaptada a los retos de la globalización.
SALONES. Fira de Barcelona tiene una cartera de más de 70 salones (anuales, bianuales, bienales y trienales) que reúnen 30.000 empresas (directas y representadas) y reciben 2,5 millones de visitantes.
15 salones son referentes internacionales. Es decir, figuran entre los tres primeros de su especialidad celebrados en Europa.
Es líder en salones industriales - profesionales organizados en España y la aportación a la economía de la ciudad y su entorno se calcula en más de 2.500 millones de euros.
RECINTOS Y SUPERFICIE. Dispone de 405.000 m² brutos de superficie expositiva, una de las mayores de Europa, distribuida en dos recintos: Montjuïc (165.000 m² brutos expositivos, 50.000 de ellos exteriores) y Gran Via (240.000 m² brutos expositivos).
ESTRATEGIA DE GESTIÓN, CRECIMIENTO E INTERNACIONALIDAD. El modelo de Fira de Barcelona - titularidad pública con gestión empresarial autónoma- se ha mostrado muy eficaz.
Su estrategia de expansión se basa en, junto a la internacionalización, en fomentar el crecimiento de los salones profesionales y de público, innovar mediante el lanzamiento de nuevos salones, potenciar nuevas líneas de negocio, atraer grandes eventos internacionales, asegurar la excelencia en el servicio a expositores y visitantes y apostar por el conocimiento y actividades y productos con valor añadido.
La internacionalización es prioritaria para Fira con el objetivo de asegurar la presencia en sus recintos de grandes salones y eventos internacionales y de expositores y visitantes extranjeros, reforzando de este modo su posición como una de las mejores plataformas de Europa para grandes encuentros sectoriales.
El 41% de los expositores y el 25% de los visitantes de salones profesionales son internacionales. Fira cuenta con una red de delegaciones en el exterior con representación en 38 países.
La institución trabaja asimismo para desarrollar nuevas oportunidades en el negocio exterior, especialmente en Asia y América Latina, centradas básicamente en potenciar la participación de expositores de salones de Fira en certámenes de otros países; replicar algunos salones que se celebran en Barcelona y vender servicios, tecnología, gestión y asesoramiento a otros organizadores o recintos.